La cosecha es abundante pero los trabajadores son pocos

Jueves 4 de Octubre

San Francisco de Asís, Diácono, Religioso, Fundador de las Tres Órdenes (Solemnidad)

Lectura del libro de Job (19,21-27)

Sal 27,7-9,13-14

san_francisco_de_asis_-_4_de_octubre_0

Evangelio según San Lucas 10,1-12.

El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.
Y les dijo: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: ‘¡Que descienda la paz sobre esta casa!’.
Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.
Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;
curen a sus enfermos y digan a la gente: ‘El Reino de Dios está cerca de ustedes’.”
Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan:
‘¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca’.
Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
Reflexión
“La cosecha es grande pero los trabajadores son pocos”
El Maestro en el Evangelio de hoy nos llama a continuar la tarea de Evangelizar, tarea esencial de la Iglesia proclamar el Evangelio, muchas personas dentro de la comunidad necesitan ser sanados del alma. Nuestra misión como Iglesia es llevarles la esperanza por medio del Evangelio y ser testimonio que Jesús va transformándonos siempre y cuando tengamos la voluntad de dejarnos transformar por El Maestro y para seguir con su misión necesitamos estar desprendidos de las seguridades del mundo y confiar totalmente en la Providencia ya que El Padre es quien nos cuida y nos abre el camino donde ir.
Esta misión El Maestro sabe que no es fácil, siendo portadores del Evangelio no todos la recibirán bien, otros lo rechazaran y cuestionaran sobre su existencia. Pero eso no es razón para detenerse o desanimarse, debemos dar gracias y seguir adelante pues en la comunidad o nuestras familias siempre habrá alguien necesita la luz del Evangelio.
Recordemos que los enfermos que sana Jesús no son los que tienen dolor físico, son los que tienen una enfermedad en el alma, enfermedades que priva de la libertad, que les impide amar, que los condiciona a vivir bajo su coraza de dolor y egoísmo. La misión esta en cuidar y ayudar a ellos por medio del Evangelio y siempre invitarlos con paciencia y amor a que están los Sacramentos y la Eucaristía para sanar, nunca empujarlos ni obligarlos. Confiemos que dejamos una semilla que puede dar fruto confiando que el Espíritu Santo haga su obra en el.
Pidamos por medio de la intercesión de San Francisco de Asís, que nuestro Dios Padre siga enviando mas trabajadores para anunciar el Reino.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: