Los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos. Mateo 20,1-16

Entender quien es El que nos habla en esta Parabola.

Jesus siempre hablaba en parabolas, era una manera de que pudiera entenderse, los maestros y doctores en aquel tiempo tambien hablaban en Parábolas, pues era la mejor forma de transmitir alguna enseñanza. Pero Jesus en su lenguaje mostraba la importancia y la prioridad que tenia su misión, pues no había tiempo para palabras bien adornadas, sino entender el significado de su Evangelio y hacia donde apuntaba.

Mateo como sabemos, era de origen Judio y escribia tambien en un lenguaje que la comunidad Judía entendiera, pues vemos las similitudes y diferencias por ejemplo Lucas y Mateo en algunas parabolas.

En este Evangelio hoy Dominical, siempre recuerdo que nunca es tarde para acercarse a conocerlo para desprendernos de nuestra cotidianidad y vivir una nueva vida, una vida basada en la Verdad que DIos nos ha revelado en Cristo.

Nunca estar para saber que El esta alli, pero tampoco nos demos de oportunistas de dejarlo para luego, sino mas bien atreverse que en el momento que seamos llamado hacer el bien, saber que es El Hijo del Dueño quien te pide que hagas algo.

Recordemos que el cristiano vive de la acción, y por donde vaya siempre va haciendo el bien. No ese bien escondido en la debilidad, sino mas bien el bien que va con la verdad, buscando la justicia y viviendo con valentía.

Aquel denario tambien lo podemos recibir, Atrevamonos a trabajar en la viña

Tu Fe te ha salvado, Lucas 7, 36-50

Jesus y su infinita Misericordia que nos viene a enseñar.

En la practica, nuestra actitud como Cristianos debe ser abierta la reconciliación como con Dios y nuestros hermanos. Como mencione en el blog anterior, dejamos de perder oportunidades de compartir porque ponemos un muro en nuestra vida que no dejamos que lo demás entren, esto entre el agresor y el ofendido.

Pero tambien primero debemos dejar de pensar que Dios es un castigador esperando nuestra mínima falta para la condenación, mas bien dediquémonos en hacer el bien aqui y olvidar aquello que esta en los manos De Dios que con su gracia tengamos por seguro que lo veremos, pues El espera de nosotros que hagamos lo mismo con lo demás: Misericordia.

Aquella mujer encontro en Jesus alguien que no le pusiera una barrera y asi es Jesus, no hay barreras, no hay limites, nuestra único compromiso es saber que lo mal que en algún momento hayamos obrado y levantarnos para no volver a cometer los mismos errores, elimina la actitud de acostarse en el error, eso Dios jamas lo quisiera de nosotros.

Dios quiere de nosotros que hagamos siempre un esfuerzo por salir adelante, pues El espera por nosotros.

El Milagro del Perdón San Mateo 18,21-35

El perdon, como acto de liberación entre el ofendido y el agresor.

El perdon que Jesus nos da es un perdon que va mas alla del pacifismo, sino mas bien un perdon que no renuncia a la justicia pero que libera la carga del rencor y el deseo de venganza. A veces confundimos el perdon con renunciar a nuestro derecho a la justicia es decir a nuestra voluntad de tomar una desicion frente a la situacion o en otra ocasión nos postramos encima del agresor para humillarlo ambas posiciones no es el perdon que nos deja Jesucristo.

Perdonar, es una desicion personal, nadie nos puede obligar a perdonar pero quien entiende nuestra Fe sabe que el perdon va mas alla de un simple acto, es un acto que nos libera. Perdonar siempre y pedir siempre perdon sin temor, no dejemos tampoco que nos humillen y respetar la desicion del ofendido a su justicia.

La venganza es lo opuesto y nos envenena, nos llena de rencor imaginemos los hermanos que pelean una herencia, se ofenden y nunca se perdonan; se pierden por su odio mutuo tiempo precioso que pudieron vivir juntos experimentar momentos inolvidables, aqui el odio pudo mas, el odio siempre quiere que mueras.

El perdon es un acto legitimo de amor, pues es una liberación, aquel que da un paso en el perdon es aquel que actúa con libertad porque conoce que su hermano es tan frágil como el, sabiendo que el se puede equivocar. Hay cosas que pueden no perdonarse, si Jesus nos demuestra siempre y la misericordia De Dios es infinita porque no damos el paso a perdonar a quienes nos ofenden.

Perdon que Jesucristo nos ofrece es un tesoro, no lo enterremos.